sábado, 26 de marzo de 2011

Digamos que me importas un pijo


Lo poco que quedaba se convirtió en histérica nada. Nada de nada. Hasta el dolor pareció adquirir su tono habitual. Era como si la sangre, lejos de llegar al río, hubiese cogido posición en la entrada de cada arteria para fluir por todos los conductos hasta recuperar el color de cada sueño, de cada pensamiento, de cada horror. Nada, ya sabes. Igual que un cero rebotando enloquecido por todas las membranas de lo que aparentemente es un cuerpo no celeste. Como un eco propagándose en el horizonte de una cordillera hasta desaparecer por completo. El vacío de tu vida en la mía. El silencio de tu pelo, miserable, regateando llagas y cosquillas con mi espalda. El sonido del aire cuando en el pulso me he liberado de tu olor y del acoplamiento perfecto de tu sexo haciendo ventosa contra las paredes de mi corazón.

Se ha congelado la tormenta y ahora sólo estoy yo, chica lluvia; girando en el techo de mi habitación frente a un gran iceberg que despunta en un Madrid que huele a helados de menta y primavera.

La vuelta al mundo. La llegada a mí. Ahora, inevitablemente.

Grails (Satori)

14 comentarios:

Room dijo...

"Era como si la sangre, lejos de llegar al río, hubiese cogido posición en la entrada de cada arteria para fluir por todos los conductos hasta recuperar el color de cada sueño, de cada pensamiento, de cada horror"

Joder... me has dejado de piedra. Se nota que has leído bastante (intuyo que es así). De lo contrario, se te da muy bien escribir.
¡Saludos!, seguiré leyendo tus palabras, para que el aire me llegue.

Rapanuy dijo...

Que mejor manera de ventilar el habitáculo donde habita el ser, que abriendo ventanas y puertas de par en par para que el aire fresco renueve y purifique todo a su paso.
Siempre se ha dicho que la primavera es una buena época para renacer de las cenizas.

Bss.

Laura Caro dijo...

Que ese iceberg se deshaga esta primavera.
Un abrazo GRANDOTE.

Igor dijo...

Asolada, tremendas imágenes. Parece que surgen con toda naturalidad. La del 0 rebotando y la de las cordilleras, las que más me han gustado.
Angustia en este Madrid de helados de menta (¡qué contraste!)-
Besos.

Mario dijo...

Es cierto, amiga de la blogovida y esas cosas... ahora es época de deshielos. Deshielos en todos los sentidos de la palabra. Así que ese iceberg te convierte en un titanic humano, o tú lo derrites a él con chupetones como los que le arreamos a los cubitos del café con hielo.

He creído leer, o he entendido al leer, mejor dicho y escrito: "el vacío de su vida alimentaba de nada, y gracias, la mía".

Claro que siendo recurrente como soy, y que no dejo en paz a mi mente... sólo acierto a decir que si no puedes con él, con el iceberg, digo, también puedes cabalgarlo hasta derretirlo. O algo así.

Me has vuelto a encantar, letra mediante.

Un abrazo, de esos, sí.

Mario

El hombre de Alabama dijo...

Pues sí, te importa un pijo. Verídico.

Elena Lechuga dijo...

Cuanto más te leo, más ganas me entran de que seamos amiguitas, así en plan cursi. Espero no terminar hablando de ponys rosas.
Un pijo suele ser demasiado.

Salomé dijo...

Es mentira eso de que la sangre llega al río. Nunca llega. Siempre se queda en el mismo sitio, inmóvil, roja, intacta, a veces seca, pero siempre está ahí, recordando el lugar exacto del disparo.

Encantada de conocerte,
Salomé.

Hyku dijo...

Digamos que es común cuando se habla de pijos...

Besos con ventosa

Mariette dijo...

"Siempre estás triste, blabla... Siempre llueve... Blabla... Hay que tener alegría... Blabla"


Qué gilipolleces dice la gente, eh.

(LL Me encanta.


(No lo digo por esta gente, no se me ofendan. El otro día la lié parda en otro blog)

Curiyú dijo...

Te imagino lloviendo...ha de ser muy hermosa, quizá, una lluvia negra?

Gybby dijo...

Te sales!! Me encanta como te expresas!! Me alegro de haberte encontrado....me quedo por aquí!!

Besos

Lunática (R.) dijo...

Que bonito.
Tu blog en sí es bonito. Tanto las fotos, como la letra, como los colores. Se respira armonía en tus paranoias :)

nobody as himself dijo...

Destilas poesía con cada palabra.
Un buen pintor sabría pintar un cuadro con la harmonía de tus frases.

Me ha gustado mucho :)