sábado, 14 de mayo de 2011

Créeme, tan sólo eres una réplica



Tras varios meses, el chico del NO casco (para terceros) ha vuelto a mí con forma de virus cáustico, protegido por aquella gabardina de cuero que empezó a perder su olor para acoger el de mis jerseys de cuello vuelto. Se propagaba taciturno, igual de silencioso que el descampado que hay detrás de casa desde donde me gusta ir a escuchar el motor de los autobuses a lo lejos; como si nada tuviese relación conmigo, como si mi mundo se desvinculara de todo aquello que pueda asociarse al planeta. Todo da vueltas reiteradamente. Todo se reproduce en el mismo orden una y otra vez: las calles, la lluvia, los relojes y hasta la música. Sin embargo, él sigue expandiéndose al compás de mi corriente sanguínea. Su materia sigue fluyendo y, de pronto, yo respondo al nombre de organismo y él no deja de mirarme mientras sonríe infectándolo todo.



Losing my Religion (R.E.M)

19 comentarios:

Magenta dijo...

La vida como algo terriblemente previsible. Quizás sólo somos personajes enganchados en bucles, en tramas ciclícas, en una sucesión de pesadillas cutres de serie B.

Lunática (R.) dijo...

Vaya, que malas son las plagas
(Bueno, al menos sigues respirando, ya te echaba de menos por estas tierras)

Curiyú dijo...

Qué hermosa imagen sugerente, las gotas de tu escritura...

Miguel de Esponera dijo...

Escribes muy bien. Sufres tanto como disfrutas. Las frases cogen ritmo, y el ritmo condiciona las palabras. Me gusta tu blog.

Elena Lechuga dijo...

Cojones. La vuelta del casco-virus, dice. Pero la imagen del descampado como manera de alejarse de una misma tomando una perspectiva que está fuera de todo centro, impacta.
Esa cerveza a dos, amigüita

claudia dijo...

Le vamos a coger manía a este chico como siga con esa manía de infectarte.

Asolada dijo...

Magenta, podemos ser cualquier cosa, claro. Incluso puede que seamos algo de lo que desconocemos hasta el nombre. En cuanto a lo de que la vida es predecible, yo creo que sí y no. A veces basta el paso de unas cuantas horas para cambiarlo todo.

Son fatales, Lunática; pero como dices, de momento sigo respirando. La ausencia de estos días se debe a falta de tiempo y a un pequeño, pero gran off.
Besos :)

Curiyú, hermoso tú, jaja. Pero, dime, ¿y qué te sugiere?

Miguel, qué verdad más grande acabas de decir: sufro tanto como disfruto. Quizá sería bueno descender grados en el termómetro de las intensidades.
Hasta que quieras, y un placer.

Elena, amiga... me encanta cuando dices CO-JJJO-NES. Te sienta bien, pero las cañitas nos sentarán mucho mejor, ya verás.

Si llegas a cogerle manía, Claudia, perfecto. Porque el chico es jodidamente insoportable.
Besos.

El hombre de Alabama dijo...

Los virus sí que son resistentes, eh.

Gybby dijo...

Hay que acabar con ese virus! que no traen nada bueno! Es dificil, pero el medicamento existe!! ;-)

Un beso


Pd: me encanta el temita que has puesto!:-)

Asolada dijo...

Blogger hizo "Boom", y lo mismo ocurrió con vuestros comentarios :'(

Estoy sensible.

Mario dijo...

Espero que Blogger te devuelva los comentarios. Y le agradezco que nos deje tus entradas. Al menos para poder comentar lo mucho, lo bien, lo suficiente, lo necesario que sigues siendo, letra mediante.

Aunque esta vez, tu protagonista cíclico quizás haya infectado los comentarios, también. Sólo espero que encuentres la salida para las emergencias.

Todos estamos sensibles. Será este otoño disfrazado de mayo. Será.

Un abrazo, de aquellos, sí.

Mario

Advenedizo. dijo...

Asolada, blogger no importa un pijo. Lo fascinante es la colección de chicos con y sin casco que comparten el sonido de esos autobuses contigo.
Buen material.

Igor dijo...

Pide en "ayuda" de blogger que te los recuperen. Probablemente puedan hacerlo...
La entrada. Genial. Esa olor vírica casi la materializas. Hay un densidad en las letras. En ese olor como un descampado, en los autobuses que se van como en todas las ciudades y dejan un rastro, como el recuerdo de estas palabras, que se pega y te acompaña durante el día. De la noche ya no sé.

Saludos.

GATTO NERO dijo...

Vacúnate, corre, vacúnate.

Mariette dijo...

Por fin puedo leerlo. Me ha gustado.

Muá.

Laura Caro dijo...

Cuando se ha respirado al unísono es difícil olvidar.
Un beso.

Hyku dijo...

Si es un bucle, sabrás como va a terminar.

Besos aparecidos

Rorschach dijo...

como un virus que se extiende y se contagia de tumor a suspiro...
y yo esculpido en cenizas viendo llegar un huracan que irá disolviendo el mineral del alma...
(no lo he podido evitar)
animo con esos comentarios...ya tienes otro.
Beso.

Tonetxo dijo...

Vive el momento todo lo intensamente que puedas. Disfruta lo máximo posible de todas las oportunidades (buenas) que te surjan.
Ya habrá tiempo para pensar en otras cosas. Ya llegarán otros días. Sobre todo, siente, respira, deléitate con tu ahora y no te interrogues.
Sonríe con él.
Te mereces ser inmensamente feliz y quizás un cachito pueda salir del chico del no casco ¿por qué no?
Quizás después haya que acabar con la réplica, pero, ya llegará el después. O no.
Beso ácido.