domingo, 22 de mayo de 2011

Roja


Lo dejé por esa obsesión mía de experimentar. Experimentar con todo, ya sabes. Quería anotar todos los tonos de todos los cielos de todas las ciudades que me diera tiempo a ver. No sabía qué cifra debía darle a cada uno, así que mezclaba los colores hasta que el tachón se medio parecía a aquello de allí: a lo más alto. El caso es que viéndolo después, todos los cielos eran como muy E52222, muy rojos.

Así que un día, al despertar, me vi desde fuera y mar adentro buscando compulsivamente al azul. Y eso que de pequeña ya sabía que los héroes no existen.


Venus in furs (The Velvet Underground)

12 comentarios:

sandocan en bicicleta dijo...

que cosa!
aferrarse a algo solido, o ir por todo.
el asunto de quererlo todo a la vez posiblemente sea que al final de los dias, nos hayamos quedado con todo, o lo que es lo mismo, nada.

un saludo desde la lejania.

El hombre de Alabama dijo...

Todo esto me evoca un daltonismo que conozco muy, muy bien.

Lunática (R.) dijo...

¿Y el aire que respiras?
¿Es el aire azul, o también rojo?
besos :)

Igor dijo...

Enigmático es poco. Tengo la sensación de haber leído un texto encriptado, y más con esa referencia númerica.
Además, hay esas briznas de poesía que me gustan: el cielo de todas las ciudades que pueda ver...
Empiezo bien el día, que es azul.
Saludos.

Elena Lechuga dijo...

Hay una peli sobre Anais Nin y Henry Miller. En una escena, la mujer de Miller le dice a Nin: "tú eres escritora, y los escritores os dedicais a vivir para experimentar y poder escribir", más o menos.
Hay cosas que no se escogen.
Abrazos, amigüita

Rorschach dijo...

Me encantan los Heroes Del Silencio.
Y buscar un color que no existe en los besos de Ella.

Laura Caro dijo...

Cuidado. Hay azules que engañan y se vuelven negros al contacto; otros se hacen invisibles y, los más, se escapan porque no pueden asumir que nadie les quiera como son.
Un abrazo enorme.

val dijo...

Simplemente me encanto.
Mi beso.

Curiyú dijo...

Me gusta rojo, rojo, muy rojo hasta la sangre.

Advenedizo. dijo...

¿Miraste hacia arriba?
Lo bueno de las llanuras manchegas es su engañosa dimensionalidad vacilando entre lo vertical y lo horizontal.

Aunque nada como el mar. En eso estamos de acuerdo.

Carlos dijo...

Estés donde estés y mires hacia donde mires, el cielo cambia de pantone a cada segundo. Buen blog, te seguiré!

Chus A. dijo...

POr lo general detesto los textos encriptados, pero los suyos me estiran de mí de manera incomprensible. Y si encima anda la Velvet rondando por aquí con el Venus in furs ... ays... Severine, Severine ..